Qué es una cooperativa y en qué se diferencia de una sociedad mercantil
Una cooperativa es una empresa propiedad de sus socios, que la gestionan de forma democrática —cada socio, un voto— para cubrir necesidades comunes, a diferencia de una sociedad mercantil, donde el poder depende del capital aportado.
Una cooperativa es una empresa que pertenece a las personas que la forman —sus socios— y que la gestionan de manera democrática para satisfacer necesidades comunes: tener un empleo, vender mejor sus productos, comprar más barato o acceder a una vivienda. La regla básica es que cada socio tiene un voto, independientemente del dinero que haya aportado.
En una sociedad mercantil clásica, como una sociedad anónima o limitada, ocurre lo contrario: quien tiene más acciones o participaciones tiene más votos y más derecho sobre los beneficios.
¿Qué es una cooperativa?
Es una forma jurídica de empresa con los mismos objetivos prácticos que cualquier otra —producir, vender, ser rentable— pero organizada alrededor de las personas y no del capital. Los socios son a la vez dueños y, según el tipo de cooperativa, trabajadores, clientes o proveedores de la propia empresa.
Una analogía: una sociedad mercantil se parece a un autobús en el que manda quien ha comprado más billetes; una cooperativa, a un grupo de vecinos que compran juntos una furgoneta y deciden a votación, uno por persona, adónde ir y cómo repartir los gastos.
Algunos tipos habituales:
- De trabajo asociado: los socios son los trabajadores y la empresa les da empleo.
- Agrarias: agricultores o ganaderos que comercializan juntos su producción para tener más fuerza en el mercado.
- De consumo: los socios compran bienes o servicios en mejores condiciones.
- De viviendas: los socios se unen para construir o adquirir sus casas a precio de coste.
- De crédito: entidades financieras cuyos socios son sus propios clientes, como las cajas rurales.
¿Cómo funciona?
En España, las cooperativas se rigen por una ley estatal y por leyes propias de muchas comunidades autónomas, así que los requisitos concretos varían según dónde tengan su actividad principal. En general, se basan en principios comunes:
- Adhesión voluntaria y abierta: pueden entrar y salir socios, en las condiciones de los estatutos.
- Gestión democrática: la asamblea general, en la que cada socio tiene un voto, toma las grandes decisiones y elige al consejo rector.
- Reparto según la actividad: los resultados positivos (llamados excedentes) se reparten en función de lo que cada socio ha trabajado, vendido o consumido en la cooperativa, no del capital aportado.
- Fondos obligatorios: una parte de los excedentes se destina a fondos de reserva y de formación, que no se reparten.
Supongamos, como ejemplo hipotético, una cooperativa de trabajo con tres socios. Uno aportó 6.000 euros de capital y los otros dos, 2.000 cada uno. En una sociedad limitada, el primero tendría el 60% de los votos; en la cooperativa, los tres votan igual. Si a final de año hay 30.000 euros de excedente y, tras dotar los fondos obligatorios, quedan 24.000 para repartir, se distribuyen según las horas o la actividad de cada uno, no según los 6.000 o los 2.000 euros aportados.
¿Cómo te afecta en el día a día?
Quizá seas socio de una cooperativa sin saberlo: muchas cajas rurales, cadenas de distribución, empresas agroalimentarias o de energía funcionan así. Como consumidor, puede permitirte acceder a productos o servicios en mejores condiciones y participar en las decisiones.
Si piensas emprender con otras personas, la cooperativa es una alternativa a la sociedad limitada o a trabajar por cuenta propia. Tiene ventajas —reparto equitativo del poder, un régimen fiscal propio y la posibilidad, en las de trabajo asociado, de que los socios elijan entre el régimen general de la Seguridad Social o el de autónomos— y también exigencias: más socios desde el inicio que otras formas societarias, decisiones colectivas que pueden ser más lentas y fondos que no se pueden repartir. Como cualquier empresa, necesita calcular su punto de equilibrio y puede atravesar dificultades o incluso un concurso de acreedores.
Errores comunes
- "Una cooperativa no busca beneficios": busca ser viable y generar excedentes; la diferencia está en cómo se reparten y quién decide.
- "Es una ONG o una asociación": no. Es una empresa que vende bienes o servicios y compite en el mercado.
- "El que más aporta, más manda": en una cooperativa, como regla general, cada socio tiene un voto.
- "Solo existen en el campo": las hay en casi todos los sectores, desde la banca hasta la enseñanza o la tecnología.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una cooperativa en palabras sencillas?
Una empresa propiedad de sus socios, que la gestionan de forma democrática, con un voto por persona, para cubrir necesidades comunes.
¿Cuál es la diferencia entre una cooperativa y una sociedad limitada?
En la cooperativa cada socio tiene un voto y los excedentes se reparten según la actividad; en la limitada, votos y beneficios dependen del capital aportado.
¿Cuántos socios hacen falta para crear una cooperativa?
Depende de la ley aplicable y del tipo de cooperativa; conviene consultar la normativa estatal o autonómica que corresponda.
¿Los socios de una cooperativa cobran un sueldo?
En las de trabajo asociado, los socios reciben anticipos periódicos a cuenta de los resultados, que funcionan de forma parecida a un salario.
¿Qué es el excedente de una cooperativa?
El resultado positivo del ejercicio; una parte va a fondos obligatorios y el resto puede repartirse entre los socios según su actividad.