España regulariza a 900.000 migrantes, casi el doble de lo previsto, y el mercado laboral digital absorbe parte de la nueva demanda
La campaña de regularización lanzada por el Gobierno supera ampliamente sus estimaciones iniciales, con efectos directos sobre el mercado laboral en sectores con escasez de talento como la logística, la hostelería y los servicios digitales de bajo coste.
<h2>Un proceso que duplica las expectativas del Gobierno</h2>
<p>La campaña de <strong>regularización de migrantes</strong> puesta en marcha por el Gobierno de España ha superado con amplitud sus estimaciones iniciales: según datos recogidos por CNN España, el proceso ha recibido <strong>cerca de 900.000 solicitudes</strong>, casi el <strong>doble de lo previsto</strong> por las administraciones cuando se diseñó el programa. La cifra convierte a esta campaña en una de las regularizaciones de mayor alcance de la historia reciente del país, con implicaciones directas y significativas sobre el mercado de trabajo, el sistema de protección social y la estructura del consumo interno en España.</p>
<p>Los sectores que absorben de forma más inmediata a los nuevos trabajadores regularizados son los que llevan años señalando déficit estructural de mano de obra: <strong>hostelería y turismo</strong>, con una demanda especialmente alta en la costa mediterránea y las islas; <strong>logística y distribución</strong>, donde el crecimiento del comercio electrónico ha generado decenas de miles de nuevas plazas en los últimos tres años; y <strong>servicios de limpieza, cuidados y trabajo doméstico</strong>, con una demanda demográficamente sostenida por el envejecimiento de la población española.</p>
<h2>El impacto sobre el mercado laboral digital</h2>
<p>Dentro de la economía digital, la regularización tiene un efecto específico sobre el segmento de servicios de <strong>plataformas de reparto y movilidad</strong>: Glovo, Uber Eats, Just Eat, Cabify y otras plataformas operan con una proporción significativa de trabajadores que necesitan documentación en regla para poder operar legalmente bajo la <strong>Ley Rider</strong> aprobada en 2021, que obliga a estas plataformas a contratar a sus repartidores como empleados. La regularización amplía la bolsa de trabajadores disponibles con documentación válida, lo que puede facilitar la cobertura de picos de demanda en las plataformas y reducir la presión sobre los costes de personal.</p>
<h2>El debate sobre el impacto macroeconómico</h2>
<p>El volumen de regularizaciones tiene implicaciones macroeconómicas que los economistas están empezando a calibrar. Los nuevos trabajadores regularizados acceden al sistema de cotización a la Seguridad Social, lo que refuerza los ingresos contributivos y la sostenibilidad del sistema de pensiones a corto y medio plazo. Por el lado del consumo, la regularización convierte a una parte de la población que antes operaba en la economía informal en consumidores con acceso al crédito, a los contratos de alquiler formal y a los servicios bancarios, lo que tiene un efecto positivo sobre la demanda interna. El Banco de España, en su informe trimestral de junio, ya señalaba que la inmigración ha explicado más de dos tercios del aumento del empleo en España entre 2022 y 2025: la regularización refuerza esa tendencia con una base legal que antes faltaba.