España presentará en septiembre su candidatura para albergar una de las siete gigafactorías europeas de inteligencia artificial
Un consorcio público-privado con el Gobierno, la Generalitat de Cataluña, Banco Santander, ACS, Telefónica y Multiverse Computing optará a una de las grandes infraestructuras que Bruselas quiere levantar para entrenar modelos de IA de próxima generación, en una convocatoria que moviliza más de 30.000 millones de euros.
Una carrera europea con España entre los aspirantes
A partir de este mes de septiembre, un consorcio formado por entidades públicas y privadas españolas presentará su candidatura para albergar una de las siete gigafactorías de inteligencia artificial que la Unión Europea tiene previsto impulsar en el continente. Entre los socios del proyecto figuran el Gobierno de España, la Generalitat de Cataluña, Banco Santander, ACS, Telefónica y la compañía tecnológica Multiverse Computing. La Comisión Europea abrió este verano la convocatoria para crear hasta siete de estas infraestructuras, con el objetivo de movilizar una inversión superior a 30.000 millones de euros, combinando fondos públicos y privados, entre los que Bruselas prevé aportar hasta 10.000 millones a través de financiación europea y nacional, a los que se sumarían al menos 20.000 millones de inversión privada.
Las gigafactorías combinarán chips avanzados, centros de datos, redes de alta velocidad, software y capacidad energética a gran escala, y deberán reunir más de 100.000 procesadores avanzados de inteligencia artificial cada una, con el fin de ampliar drásticamente la capacidad europea para entrenar, ajustar y ejecutar los grandes modelos de IA de próxima generación.
Un ecosistema que ya cuenta con dos piezas en marcha
España cuenta ya con dos infraestructuras reconocidas dentro de la red europea de fábricas de inteligencia artificial: la BSC AI Factory, vinculada al Barcelona Supercomputing Center, y 1HealthAI, ambas orientadas a facilitar a empresas, centros de investigación y administraciones públicas el desarrollo y entrenamiento de aplicaciones avanzadas. El Gobierno de Pedro Sánchez ya aprobó una partida de 719 millones de euros a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) para reforzar esta apuesta, en un contexto en el que, según los últimos datos del INE, la adopción de inteligencia artificial entre las empresas españolas de más de diez trabajadores se ha duplicado en el último año, hasta alcanzar al 21,1% de las compañías.
Un salto de escala considerable
El paso de las actuales fábricas de IA a una gigafactoría supone un salto de escala muy significativo, tanto en potencia de cómputo como en volumen de inversión necesaria. El ministro para la Transformación Digital, Óscar López, ha situado esta candidatura como una pieza central de la estrategia española de inteligencia artificial, junto a la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), el entorno regulatorio de pruebas y el modelo abierto ALIA, en un momento en el que la competencia entre países europeos por acoger este tipo de infraestructuras estratégicas se intensifica.