Oracle se juega mañana su gran examen ante Wall Street con una cartera de pedidos de IA que ya supera los 638.000 millones de dólares
La compañía presenta este jueves sus resultados del primer trimestre de su año fiscal 2027, con el crecimiento de su negocio en la nube y la capacidad de convertir en ingresos reales su enorme cartera de contratos de infraestructura de inteligencia artificial como principales focos de atención del mercado.
Una cartera de pedidos que se ha multiplicado casi por cinco en un año
Oracle presentará este jueves 10 de septiembre, tras el cierre de Wall Street, los resultados del primer trimestre de su año fiscal 2027, en una de las citas más esperadas de la actual temporada de resultados tecnológicos. Los analistas estiman un beneficio por acción de 1,74 dólares, junto con unos ingresos de en torno a 19.140 millones de dólares. La cifra que más atención concentrará, sin embargo, es la de las Obligaciones de Rendimiento Pendientes (RPO), el indicador que mide los ingresos futuros ya contratados pero todavía no reconocidos en las cuentas: a 31 de mayo, esta cartera alcanzaba los 638.000 millones de dólares, un incremento del 363% respecto al año anterior.
La propia dirección de la compañía ha guiado un crecimiento de los ingresos totales de entre el 27% y el 29% para el trimestre, y de los ingresos por la nube de entre el 58% y el 64%, tras el impresionante avance del 93% registrado por Oracle Cloud Infrastructure (OCI) en el trimestre anterior. Morgan Stanley, por su parte, espera que los ingresos de la nube puedan crecer hasta un 63% interanual, lo que consolidaría a Oracle como una de las grandes beneficiarias de la actual fiebre inversora en infraestructura de inteligencia artificial.
El capex y la deuda, el otro lado de la moneda
El elevado gasto de capital de Oracle, destinado principalmente a la construcción y ampliación de centros de datos, sigue siendo una de las mayores preocupaciones de los inversores. La compañía ha comprometido cerca de 50.000 millones de dólares en gastos de capital para su actual ejercicio fiscal, financiados en parte mediante la emisión de nueva deuda, incluidos unos 30.000 millones captados a través de bonos y acciones preferentes convertibles. Entre los principales socios que utilizan la infraestructura de Oracle Cloud Infrastructure para sus cargas de trabajo de inteligencia artificial figuran OpenAI, xAI, Meta, Nvidia y AMD.
Una acción que ha vivido una auténtica montaña rusa
El comportamiento bursátil de Oracle en el último año ilustra bien la tensión entre crecimiento y riesgo financiero que atraviesa todo el sector de infraestructura de inteligencia artificial: tras marcar un máximo histórico superior a los 345 dólares a finales de 2025, el valor llegó a caer más de un 50% en los meses posteriores ante el temor de los inversores por el ritmo de gasto de capital, antes de recuperar terreno con fuerza gracias a la conversión de su cartera de pedidos en ingresos reconocidos. Los resultados de mañana serán determinantes para confirmar si esa narrativa de recuperación se mantiene, especialmente en un contexto de mercado que, tras el batacazo del Ibex y el resto de bolsas europeas de esta misma sesión, se muestra cada vez más exigente con el sector tecnológico.