Qué es un contrato indefinido y en qué se diferencia de uno temporal
Un contrato indefinido no tiene una fecha de finalización pactada de antemano, mientras que un contrato temporal se firma para cubrir una necesidad concreta y con un límite de tiempo determinado desde el principio.
Un contrato indefinido es aquel que no tiene fijada de antemano una fecha de finalización, mientras que un contrato temporal se firma para cubrir una necesidad concreta y limitada en el tiempo, con una duración determinada (o determinable) desde el momento en que se firma.
¿Qué es un contrato indefinido y qué es un contrato temporal?
Se puede pensar en el contrato indefinido como una relación laboral pensada para continuar mientras ninguna de las partes decida —o tenga motivos justificados para— ponerle fin, sin una fecha de caducidad marcada desde el principio. El contrato temporal, en cambio, nace ya con una duración limitada, ligada a un motivo concreto: cubrir a otra persona, atender un pico puntual de actividad o realizar una obra o servicio determinado.
Ambos tipos de contrato dan lugar a una relación laboral con derechos y obligaciones para ambas partes, pero se diferencian, sobre todo, en la previsión (o no) de una fecha de fin pactada desde el origen del contrato.
¿Cómo funciona?
- Duración: el contrato indefinido no tiene fecha de fin prevista; el contrato temporal sí, aunque en algunos casos esa fecha pueda ser una duración estimada ligada a que termine una circunstancia concreta, más que un día exacto del calendario.
- Causa que lo justifica: el contrato temporal solo puede utilizarse, en general, cuando existe una causa concreta que lo justifique (como sustituir a otra persona trabajadora o atender un aumento puntual de la actividad), no como alternativa libre al contrato indefinido.
- Finalización: un contrato temporal termina, en principio, cuando llega la fecha o se cumple la circunstancia pactada, sin que eso se considere un despido; un contrato indefinido, en cambio, solo termina si alguna de las partes decide ponerle fin (dimisión, despido, mutuo acuerdo, entre otras causas), siguiendo los procedimientos correspondientes.
- Indemnización al finalizar: al terminar un contrato temporal por cumplirse su plazo o causa, suele generarse el derecho a una indemnización, normalmente de una cuantía distinta (y en muchos casos inferior) a la que correspondería ante un despido de un contrato indefinido, según la normativa vigente en cada caso.
Supongamos dos trabajadores hipotéticos que empiezan a trabajar el mismo día en la misma empresa: uno firma un contrato indefinido y el otro un contrato temporal de seis meses para cubrir una campaña puntual. Pasados esos seis meses, el segundo contrato terminaría de forma prevista, sin que eso equivalga a un despido, mientras que el primero seguiría vigente sin fecha de finalización, salvo que se produjera alguna de las causas que ponen fin a una relación laboral indefinida.
¿Cómo te afecta en el día a día?
Si estás valorando una oferta de trabajo, conviene fijarse no solo en el salario, sino también en el tipo de contrato que se ofrece, ya que condiciona aspectos como la estabilidad esperada de ese empleo o el tipo de indemnización que correspondería si la relación laboral termina. Si tu contrato es temporal, es útil saber desde el principio cuál es la causa que lo justifica y la fecha o circunstancia prevista para su finalización, para poder anticiparte con tiempo si necesitas buscar un nuevo empleo.
Al finalizar un contrato, ya sea temporal o indefinido, conviene revisar con atención el finiquito correspondiente, que recoge las cantidades pendientes de liquidar hasta el último día trabajado, con independencia del tipo de contrato que se tuviera.
Errores comunes sobre el contrato indefinido y el temporal
"Un contrato indefinido significa que nunca te pueden despedir." No: un contrato indefinido puede terminar por despido, entre otras causas, aunque el procedimiento y, en su caso, la indemnización correspondiente sean distintos a los de un contrato temporal.
"Un contrato temporal se puede usar libremente para cualquier puesto de trabajo." No, en general su uso está condicionado a que exista una causa concreta que lo justifique, como sustituir a otra persona o cubrir un aumento puntual de actividad.
"Al terminar un contrato temporal por cumplirse su plazo, es lo mismo que un despido." No: se trata de la finalización prevista de una relación pactada desde el principio con esa duración, un supuesto distinto a un despido, aunque también pueda generar derecho a una indemnización según la normativa vigente.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un contrato indefinido y uno temporal?
El contrato indefinido no tiene fecha de finalización pactada de antemano; el contrato temporal se firma con una duración o causa concreta y limitada desde el principio.
¿Se puede usar un contrato temporal para cualquier puesto?
No, en general debe existir una causa concreta que lo justifique, como sustituir a otra persona trabajadora o cubrir un aumento puntual de actividad, según la normativa vigente.
¿Un contrato indefinido garantiza que nunca te despidan?
No, un contrato indefinido puede finalizar por despido u otras causas, aunque el procedimiento y la indemnización correspondiente sean distintos a los de un contrato temporal.
¿Qué pasa cuando termina un contrato temporal por cumplirse su plazo?
La relación laboral finaliza de forma prevista, sin que se considere un despido, y suele generar derecho a una indemnización, normalmente de una cuantía distinta a la de un contrato indefinido, según la normativa vigente.
¿Puede un contrato temporal convertirse en indefinido?
Sí, puede ocurrir tanto por acuerdo entre las partes como, en determinados supuestos previstos por la normativa, de forma automática si se superan ciertos límites de duración o de encadenamiento de contratos temporales.