Cómo se compone la factura de la luz y qué es el mercado regulado y el libre
La factura de la luz se compone, a grandes rasgos, de un término fijo por la potencia contratada, un término variable por la energía consumida y una serie de impuestos. Te explicamos también en qué se diferencia el mercado regulado del mercado libre a la hora de contratar la electricidad.
La factura de la luz se compone, a grandes rasgos, de un término fijo relacionado con la potencia contratada (lo que se paga por tener disponible esa capacidad, se consuma o no), un término variable relacionado con la energía realmente consumida, y una serie de impuestos y cargos regulados que se añaden al importe final.
¿Qué es la factura de la luz y de qué partes se compone?
Se puede pensar en la potencia contratada como el ancho de la tubería de agua que llega a una vivienda: cuanto mayor es esa "tubería", más aparatos se pueden usar a la vez sin que salte el interruptor automático, pero también se paga más por tener esa capacidad disponible, se use al máximo o no. La energía consumida, en cambio, sería el agua que realmente ha pasado por esa tubería, es decir, lo que efectivamente se ha gastado.
Además de estos dos términos, la factura incluye impuestos y otros cargos regulados que varían según la normativa vigente en cada momento, por lo que conviene revisar siempre el desglose completo de la factura y no fijarse solo en el importe total.
¿Cómo funciona?
- Mercado regulado: la energía se contrata con una comercializadora de referencia autorizada, y el precio de la parte de energía se fija siguiendo unas reglas establecidas por la normativa, sin que el cliente lo negocie directamente.
- Mercado libre: la energía se contrata con cualquier comercializadora, que puede ofrecer distintas condiciones y precios, ya sean fijos durante un periodo pactado o variables según otros criterios, en función de lo que ofrezca cada compañía.
- Potencia contratada: ajustarla a las necesidades reales del hogar es clave, porque contratar más potencia de la necesaria supone pagar de más por una capacidad que no se llega a utilizar, mientras que contratar menos de la necesaria puede hacer que salte el interruptor automático con cierta frecuencia.
- Franjas horarias: en muchos contratos, el precio de la energía consumida varía según la hora del día en que se consuma, lo que puede influir en cuándo conviene usar los electrodomésticos que más consumen.
Supongamos dos hogares hipotéticos con el mismo consumo de energía a lo largo de un mes. Si uno de ellos tiene contratada una potencia muy superior a la que realmente necesita, pagará más por el término fijo aunque su consumo real de energía sea idéntico al del otro hogar, que sí tiene ajustada su potencia a sus necesidades reales.
¿Cómo te afecta en el día a día?
Revisar periódicamente la potencia contratada y comparar las condiciones que ofrecen distintas comercializadoras, tanto en el mercado regulado como en el libre, puede ayudar a ajustar la factura a las necesidades reales de cada hogar, en lugar de pagar por una capacidad o unas condiciones que no se aprovechan.
Entender esta factura también ayuda a interpretar mejor las noticias sobre el precio de la electricidad, y a relacionarlo con conceptos más generales como la inflación, que también tiene en cuenta la evolución del precio de la energía dentro de la cesta de bienes y servicios que utiliza para su cálculo.
Errores comunes sobre la factura de la luz
"El mercado regulado siempre es más barato que el mercado libre." No: depende del momento y de las condiciones concretas de cada oferta; conviene comparar en lugar de asumir que una opción es siempre mejor que la otra.
"Contratar más potencia de la que necesito no tiene ningún coste." No: la potencia contratada se paga aunque no se llegue a consumir al máximo, por lo que contratar más de la necesaria supone un gasto adicional evitable.
"No se puede cambiar de compañía o de tipo de mercado una vez contratado." No: en general es posible cambiar de comercializadora o de tipo de mercado, aunque conviene revisar las condiciones del contrato vigente antes de hacerlo.
Preguntas frecuentes
¿De qué partes se compone la factura de la luz?
A grandes rasgos, de un término fijo por la potencia contratada, un término variable por la energía consumida, y una serie de impuestos y cargos regulados.
¿Qué diferencia hay entre el mercado regulado y el mercado libre de la luz?
En el mercado regulado, el precio de la energía sigue unas reglas fijadas por la normativa vigente; en el mercado libre, cada comercializadora puede ofrecer sus propias condiciones y precios.
¿Por qué es importante ajustar bien la potencia contratada?
Porque se paga por esa potencia esté o no esté siendo utilizada al máximo; contratar más de la necesaria supone un gasto evitable, y contratar menos puede provocar cortes frecuentes.
¿Afecta la hora del día al precio de la luz?
En muchos contratos sí: el precio de la energía consumida puede variar según la franja horaria, lo que influye en cuándo conviene usar los electrodomésticos que más consumen.
¿Puedo cambiar de compañía de la luz cuando quiera?
En general es posible cambiar de comercializadora o de tipo de mercado, aunque conviene revisar antes las condiciones del contrato en vigor para evitar sorpresas.