Qué es un impuesto progresivo y qué es un impuesto regresivo
Un impuesto progresivo es aquel en el que el porcentaje que se paga aumenta a medida que aumentan los ingresos, mientras que un impuesto regresivo es aquel en el que ese porcentaje efectivo tiende a pesar relativamente más sobre quien menos tiene.
Un impuesto progresivo es aquel en el que el porcentaje que se paga aumenta a medida que aumentan los ingresos o el valor de lo gravado, mientras que un impuesto regresivo es aquel en el que ese porcentaje efectivo tiende a pesar relativamente más sobre quien menos ingresos tiene, aunque el tipo nominal sea el mismo para todos.
¿Qué es un impuesto progresivo y qué es un impuesto regresivo?
En un impuesto progresivo, cuanto más ganas (o más vale lo que se está gravando), mayor es el porcentaje que pagas sobre esa cantidad. En un impuesto regresivo, en cambio, el porcentaje o la cantidad puede ser el mismo para todos, pero ese mismo importe supone, en términos relativos, un esfuerzo mayor para quien tiene menos ingresos que para quien tiene más.
Es como repartir el peso de una mochila entre un grupo de excursionistas: en un reparto progresivo, quien puede cargar más peso, carga más; en un reparto regresivo, todos cargan la misma cantidad en términos absolutos, aunque para quien tiene menos fuerza ese mismo peso suponga un esfuerzo relativo mucho mayor que para quien tiene más.
¿Cómo funciona?
- Tramos: en muchos impuestos progresivos, la renta se divide en tramos, y a cada tramo se le aplica un tipo distinto, cada vez más alto conforme aumenta la renta total.
- Tipo nominal igual, efecto desigual: un impuesto puede tener el mismo tipo nominal para todas las personas —como suele ocurrir con muchos impuestos indirectos— y aun así comportarse de forma regresiva en la práctica, porque ese mismo importe representa un porcentaje mayor de los ingresos de quien menos gana.
- Impuestos proporcionales: existe también la categoría de impuestos proporcionales, en los que se aplica el mismo tipo con independencia de la cantidad, sin que ese tipo aumente por tramos como en un impuesto progresivo.
Supongamos un impuesto progresivo hipotético con dos tramos: un tipo del 10% hasta cierta cantidad de renta, y un tipo del 20% para la parte de renta que supere ese umbral. Dos personas con ingresos distintos acabarían pagando un porcentaje efectivo distinto sobre el total de lo que ganan, siendo mayor para quien más gana. En cambio, si ambas compran el mismo producto sujeto a un impuesto indirecto con un tipo fijo, pagarían la misma cantidad en euros, pero esa cantidad representaría un porcentaje mayor de los ingresos de la persona que menos gana.
¿Cómo te afecta en el día a día?
El IRPF que se aplica sobre tu sueldo suele estructurarse de forma progresiva, mientras que el IVA que pagas en tus compras del día a día es un ejemplo habitual de impuesto con un tipo nominal igual para todos que, en términos de peso relativo sobre la renta, suele analizarse como regresivo.
Entender esta diferencia ayuda a comprender por qué buena parte del debate sobre política fiscal se centra en cómo combinar distintos tipos de impuestos, buscando un equilibrio entre recaudar lo suficiente y repartir esa carga de una forma que se considere justa según los criterios de cada sistema fiscal.
Ideas equivocadas sobre los impuestos progresivos y regresivos
"Un impuesto progresivo significa que quien más gana paga menos." Al contrario: en un impuesto progresivo, el porcentaje aplicado aumenta con la renta, por lo que quien más gana suele pagar un porcentaje efectivo mayor sobre el total de sus ingresos.
"Un impuesto regresivo tiene un tipo distinto para cada persona." No necesariamente: puede tener el mismo tipo nominal para todos, y aun así comportarse de forma regresiva porque ese mismo importe pesa de forma desigual según el nivel de ingresos de cada persona.
"Todos los impuestos indirectos son regresivos por definición." Suelen analizarse como regresivos en términos de peso relativo sobre la renta, pero su diseño concreto —como la existencia de tipos reducidos para bienes básicos— puede matizar ese efecto según la normativa de cada país.
Preguntas frecuentes
¿El IRPF es un impuesto progresivo?
Sí, en la mayoría de países se estructura por tramos de renta, de forma que el porcentaje aplicado aumenta a medida que aumentan los ingresos de la persona.
¿El IVA es un impuesto regresivo?
Suele analizarse como regresivo en términos de peso relativo sobre la renta, ya que aplica un tipo nominal similar con independencia de los ingresos de quien compra, aunque su diseño concreto —con tipos reducidos para determinados productos— puede matizar ese efecto.
¿Qué es un tramo impositivo?
Es cada uno de los intervalos de renta a los que se aplica un tipo distinto dentro de un impuesto progresivo, de forma que solo la parte de renta que entra en un tramo superior tributa al tipo más alto de ese tramo, no toda la renta.
¿Existen impuestos que no sean ni progresivos ni regresivos?
Sí, se conocen como impuestos proporcionales: aplican el mismo tipo a todas las cantidades, sin aumentar por tramos como un impuesto progresivo, aunque en la práctica su efecto relativo sobre distintos niveles de renta puede seguir siendo objeto de debate.