Amazon se dispara en bolsa tras elevar el capex a 220.000 millones de dólares, mientras Apple se hunde por las restricciones de suministro de memoria
El cierre de la temporada de resultados de las grandes tecnológicas deja un veredicto claro: el mercado premia a quien demuestra que su gasto en inteligencia artificial genera ingresos reales, y castiga la incertidumbre sobre la cadena de suministro.
AWS, la gran sorpresa del trimestre
Amazon presentó el jueves 30 de julio sus resultados del segundo trimestre de 2026, con unos ingresos de 200.610 millones de dólares, un 20% más que un año antes y muy por encima de los 197.030 millones que esperaba el consenso de FactSet. El verdadero protagonista de la jornada fue, de nuevo, Amazon Web Services (AWS): la división de computación en la nube facturó 42.230 millones de dólares, con un crecimiento del 37% interanual, su ritmo más rápido desde finales de 2021, y además amplió su margen operativo hasta el 39,36%, muy por encima del 33,52% que descontaba el mercado. Este dato ha sido determinante para que los inversores aceptaran de buen grado el anuncio de que la compañía elevará su gasto de capital previsto para 2026 hasta los 220.000 millones de dólares, frente a los 200.000 millones proyectados anteriormente. Las acciones de Amazon llegaron a subir con fuerza en las sesiones posteriores a la publicación.
Apple, penalizada pese a superar expectativas
Apple, que presentó sus cuentas del tercer trimestre fiscal el mismo jueves, también batió las estimaciones del mercado, con unos ingresos de 109.420 millones de dólares (un 16% más interanual) y un beneficio por acción de 2,02 dólares, frente a los 1,89 dólares previstos. Sin embargo, la dirección de la compañía advirtió de que las restricciones de suministro de chips de memoria se agravarán de forma significativa durante el trimestre de septiembre, afectando a la producción de iPhone, Mac e iPad, y proyectó un crecimiento de ingresos de entre el 9% y el 11% para el trimestre en curso, por debajo del 12% que esperaban los analistas. La reacción del mercado fue inmediata: las acciones de Apple llegaron a caer con fuerza en las operaciones fuera de horario, borrando varios cientos de miles de millones de dólares de capitalización bursátil en cuestión de minutos.
Un veredicto que se repite en toda la gran tecnología
El contraste entre Amazon y Apple cierra una semana en la que el mercado ha dejado clara su nueva exigencia hacia la gran tecnología: ya no basta con superar las expectativas de ingresos, hay que demostrar que el gasto multimillonario en infraestructura de inteligencia artificial se traduce en negocio real. Según el analista Thomas Monteiro, de Investing.com, Amazon "se está ganando el derecho a seguir gastando" gracias al fuerte crecimiento de sus negocios de inteligencia artificial y chips personalizados, que ya facturan cada uno por encima de los 25.000 millones de dólares anuales. El flujo de caja libre de la compañía en los últimos doce meses se ha situado en terreno negativo, reflejo de una inversión en capex que solo en este trimestre superó los 53.000 millones de dólares. Apple, por el contrario, sigue destacando por su bajo gasto de capital relativo, apenas el 1,8% de sus ingresos, lo que la convierte en un valor refugio frente a la creciente ansiedad del mercado por la rentabilidad futura de la carrera de la inteligencia artificial.