España acelera la carrera por los centros de datos de IA: Toledo y Andalucía suman más de 6.000 millones de euros en nuevos proyectos
Los anuncios de Mora y Cuerva se producen mientras los grandes operadores tecnológicos mundiales preparan un gasto de 750.000 millones de dólares en inteligencia artificial durante este año.
Toledo y Andalucía, nuevos polos de la infraestructura de IA en España
El Ayuntamiento de Mora (Toledo) y la empresa promotora BlackBerry AIF presentaron este jueves ante la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha el proyecto de un macrocentro de datos destinado a aplicaciones de inteligencia artificial. La iniciativa contempla una inversión estimada de 3.000 millones de euros para levantar un campus tecnológico formado por dos centros de datos de última generación, de 150.000 metros cuadrados cada uno, con una potencia conjunta de 300 megavatios. El proyecto podría generar hasta 5.500 empleos, según sus promotores.
De forma paralela, las compañías Cuerva y Alto Infrastructure han impulsado lo que se presenta como el primer gran centro de datos especializado en inteligencia artificial de Andalucía, con una inversión potencial superior a los 3.000 millones de euros. De esa cifra, unos 700 millones corresponden al desarrollo de la infraestructura del propio centro, mientras que el resto se vincula al despliegue de servidores y procesadores gráficos por parte de los clientes que operarán en el campus.
El contexto global: un gasto que se mide en billones
Estos anuncios se enmarcan en una tendencia mundial de inversión sin precedentes. Según el informe sigma de Swiss Re, los grandes operadores de centros de datos (hyperscalers) planean gastar 750.000 millones de dólares en inteligencia artificial en 2026, frente a los 500.000 millones estimados para 2025, con una proyección que podría alcanzar los 1,6 billones de dólares en los próximos cinco años. Un análisis basado en estimaciones de Goldman Sachs eleva aún más el horizonte: hasta 7,6 billones de dólares en gasto acumulado en chips, centros de datos y energía, de los que 5,1 billones se destinarían a capacidad de procesamiento.
El verdadero cuello de botella: la energía
El crecimiento de estos macroproyectos evidencia un cambio de fondo: los centros de datos han dejado de depender únicamente de la capacidad de computación y la conectividad para convertirse en infraestructuras que exigen acceso garantizado a energía estable y de gran capacidad, con niveles de continuidad propios de servicios críticos. En paralelo, un informe de la consultora Exponential View apunta a que los ingresos generados por la inteligencia artificial han alcanzado un punto de inflexión: las ventas globales de IA generativa, excluyendo China, alcanzaron los 25.000 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, superando por segundo trimestre consecutivo los costes de amortización estimados vinculados a las inversiones en centros de datos y chips, una señal que refuerza la idea de que el modelo de negocio podría ser sostenible a largo plazo.