EE. UU. crea solo 29.000 empleos en septiembre, muy por debajo de lo esperado, y el paro sube al 4,2% con fuertes revisiones a la baja
El informe oficial del Departamento de Trabajo decepciona ampliamente las previsiones de entre 90.000 y 100.000 puestos, mientras agosto se revisa desde los 162.000 empleos iniciales hasta apenas 133.000, en un giro que reduce las apuestas del mercado sobre una nueva subida de tipos de la Fed.
Un frenazo que sorprende a todos los pronósticos
El mercado laboral de Estados Unidos avanzó a un ritmo mucho más débil de lo previsto en septiembre, con apenas 29.000 nuevos empleos no agrícolas, según el informe oficial publicado el viernes por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). La cifra se quedó muy por debajo de todas las estimaciones de los economistas consultados por Bloomberg, que en conjunto esperaban una creación de entre 90.000 y 100.000 puestos de trabajo, con algunas casas, como Bank of America, situando directamente sus previsiones en el entorno de los 60.000 empleos. La tasa de desempleo subió al 4,2%, dejando a 7,1 millones de personas contabilizadas como desempleadas en el país.
El informe incluyó además una revisión a la baja muy significativa de los dos meses anteriores: el dato de agosto, que inicialmente se había presentado como un notable repunte de 162.000 empleos, se corrigió hasta apenas 133.000. Los ingresos medios por hora de los empleados del sector privado no agrícola aumentaron 5 centavos (0,1%), hasta los 37,81 dólares, lo que deja el crecimiento salarial interanual en el 3,0%. La semana laboral media se mantuvo estable en 34,4 horas.
Sanidad, construcción y manufactura, los únicos motores
La desaceleración en la creación de empleo se debió principalmente a la disminución de las nóminas en los sectores público, de información, de servicios profesionales y empresariales, y de actividades financieras. En el lado positivo, los sectores de atención médica, construcción y manufactura continuaron generando empleo durante el mes, aunque sin compensar las pérdidas del resto de la economía.
Un dato débil que, paradójicamente, impulsa a las bolsas
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años experimentó una reacción en forma de V: tras una breve caída inicial, rebotó con fuerza más de 10 puntos básicos hasta el 5,30%, reflejando la inquietud del mercado por el actual entorno de tipos elevados. Pese a ello, el mercado interpretó mayoritariamente el débil informe de empleo como una señal de que la Reserva Federal dispondrá de menos margen para endurecer aún más su política monetaria, lo que impulsó tanto al S&P 500 como al Nasdaq 100, que llegó a marcar un nuevo máximo histórico en la sesión del viernes.