Diferencia entre el tipo de interés nominal y el tipo de interés real
El tipo de interés nominal es el porcentaje que ves anunciado en un producto financiero; el tipo de interés real es lo que realmente ganas o pierdes una vez descontado el efecto de la inflación. Te explicamos la diferencia y por qué importa tanto a la hora de ahorrar o pedir prestado.
El tipo de interés nominal es el porcentaje que aparece anunciado en un depósito, un préstamo o cualquier otro producto financiero, sin tener en cuenta la evolución de los precios; el tipo de interés real es ese mismo porcentaje una vez descontado el efecto de la inflación, y refleja mejor cuánto poder adquisitivo se gana o se pierde realmente.
¿Qué es el tipo de interés nominal y qué es el tipo de interés real?
El tipo de interés nominal es la cifra "de etiqueta": el porcentaje que un banco u otra entidad anuncia para un depósito, un préstamo o cualquier producto que genere intereses, sin ajustar por nada más. El tipo de interés real, en cambio, resta a esa cifra el efecto de la inflación del periodo correspondiente, para mostrar cuánto ha crecido —o disminuido— realmente el poder adquisitivo del dinero, no solo su cantidad numérica.
Es parecido a la diferencia entre tu sueldo bruto en euros y lo que ese sueldo realmente te permite comprar: si tu sueldo sube un 3% mientras los precios suben un 5%, tienes más euros en la nómina, pero puedes comprar menos cosas que antes con ellos. El tipo de interés nominal es esa cifra en euros; el tipo de interés real es lo que realmente puedes comprar con ella.
¿Cómo funciona?
- Fórmula aproximada: de forma simplificada, el tipo de interés real es, aproximadamente, igual al tipo de interés nominal menos la tasa de inflación del mismo periodo.
- Puede ser positivo o negativo: si el tipo nominal es superior a la inflación, el interés real es positivo y se gana poder adquisitivo; si la inflación es superior al tipo nominal, el interés real es negativo, y aunque la cantidad de dinero aumente en términos absolutos, se pierde poder adquisitivo.
- Existe una fórmula más precisa: además de esta aproximación simple, existe una fórmula algo más exacta (conocida como ecuación de Fisher) para calcular el tipo de interés real, aunque para entender el concepto suele bastar con la resta aproximada entre el tipo nominal y la inflación.
- Se aplica tanto al ahorro como a la deuda: el mismo razonamiento sirve tanto para lo que ganas ahorrando como para lo que pagas al pedir dinero prestado, aunque el efecto juega en sentido contrario según el lado en el que te encuentres.
Supongamos un depósito hipotético que paga un tipo de interés nominal del 3% anual, en un periodo en el que la inflación ha sido del 2%. El tipo de interés real, de forma aproximada, sería del 1% (3% − 2%): el dinero ha crecido un 3% en términos numéricos, pero solo un 1% en términos de lo que realmente se puede comprar con él. Si en cambio la inflación de ese mismo periodo hubiera sido del 4%, el tipo de interés real sería negativo, de aproximadamente un −1%, aunque el saldo de la cuenta hubiera aumentado igualmente en euros.
¿Cómo te afecta en el día a día?
Si ahorras en un producto con un tipo de interés nominal aparentemente atractivo, conviene comparar ese porcentaje con la inflación del mismo periodo antes de dar por hecho que estás ganando poder adquisitivo: un interés nominal positivo puede convertirse en un interés real negativo si los precios suben más deprisa que el dinero ahorrado.
En el caso de una deuda, el razonamiento juega al contrario: si tienes un préstamo con un tipo de interés nominal fijo y la inflación resulta ser más alta de lo esperado, el coste real de esa deuda —en términos de lo que realmente representa devolverla— puede acabar siendo menor de lo que parecía en el momento de firmarla, aunque el importe nominal a devolver no cambie.
Errores comunes sobre el tipo de interés nominal y el real
"Si mi depósito paga un interés nominal positivo, siempre gano poder adquisitivo." No necesariamente: si la inflación del periodo es superior a ese tipo de interés nominal, el interés real puede ser negativo, y en ese caso se pierde poder adquisitivo aunque la cantidad de dinero aumente.
"El tipo de interés real es el que aparece firmado en el contrato de un producto financiero." No: lo que suele aparecer en el contrato es el tipo de interés nominal; el tipo de interés real se calcula a posteriori, descontando la inflación del periodo correspondiente, que no se conoce con exactitud de antemano.
"La inflación solo afecta a quien ahorra, no a quien tiene deudas." También afecta a quien debe dinero, aunque en sentido contrario: una inflación más alta de la esperada puede reducir, en términos reales, el peso de una deuda con un tipo de interés nominal fijo pactado de antemano.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula, de forma aproximada, el tipo de interés real?
Restando la tasa de inflación del periodo al tipo de interés nominal correspondiente; existe también una fórmula algo más precisa, pero esta resta aproximada suele ser suficiente para entender el concepto.
¿Puede el tipo de interés real ser negativo?
Sí, ocurre cuando la inflación de un periodo es superior al tipo de interés nominal de un producto, de forma que, aunque la cantidad de dinero aumente, su poder adquisitivo real disminuye.
¿Qué tipo de interés debo mirar para saber si mi ahorro gana poder adquisitivo?
Conviene fijarse en el tipo de interés real, es decir, en el resultado de comparar el tipo de interés nominal del producto con la inflación del mismo periodo, no solo en el porcentaje nominal anunciado.
¿Afecta la inflación por igual a todos los productos financieros?
El efecto de la inflación sobre el tipo de interés real es un cálculo que se puede aplicar a cualquier producto que genere un interés nominal conocido, aunque la relevancia práctica de ese cálculo varía según se trate de un producto de ahorro o de una deuda.
¿Por qué se dice que los bancos centrales vigilan de cerca los tipos de interés reales?
Porque son un indicador relevante de si las condiciones financieras de una economía están resultando, en la práctica, más favorables o más restrictivas de lo que sugiere solo el tipo de interés nominal, algo que puede influir en sus decisiones de política monetaria.