Qué es el patrimonio neto y cómo calcular el tuyo
El patrimonio neto es el resultado de restar todas tus deudas al valor de todo lo que posees: una forma sencilla de tener una foto completa de tu situación financiera en un momento dado, más allá de cuánto ganas cada mes.
El patrimonio neto es el resultado de restar todas tus deudas (pasivos) al valor de todo lo que posees (activos): dinero, vivienda, coche, inversiones y cualquier otro bien con valor económico. Es una forma sencilla de tener una fotografía completa de tu situación financiera en un momento dado, más allá de cuánto ingresas cada mes.
¿Qué es el patrimonio neto?
El patrimonio neto se calcula sumando el valor de todo lo que posees —tus activos— y restando después todo lo que debes —tus pasivos—. No es lo mismo que el salario ni que el dinero que tienes en la cuenta corriente en un momento concreto: es una medida más completa que tiene en cuenta también tus deudas y el resto de bienes que tengas, no solo el efectivo disponible.
Es como hacer inventario de todo lo que tienes en casa y restarle todo lo que aún debes a quien te lo prestó, para saber cuánto sería realmente tuyo si tuvieras que liquidarlo todo en ese mismo momento.
¿Cómo funciona?
- Activos: incluyen el dinero en cuentas corrientes o de ahorro, inversiones, el valor estimado de una vivienda en propiedad, un vehículo, y cualquier otro bien con valor económico relevante.
- Pasivos: incluyen la hipoteca pendiente, préstamos personales, deudas de tarjetas de crédito y cualquier otra cantidad que debas devolver.
- Fórmula: patrimonio neto = activos − pasivos.
Supongamos que tienes ahorros e inversiones por valor de 15.000 euros hipotéticos, y una vivienda valorada en 180.000 euros. Como deudas, te queda pendiente una hipoteca de 120.000 euros y un préstamo personal de 5.000 euros. Tus activos sumarían 195.000 euros y tus pasivos 125.000 euros, por lo que tu patrimonio neto sería de 70.000 euros (195.000 menos 125.000).
¿Cómo te afecta en el día a día?
Ganar un sueldo alto pero acumular también mucha deuda puede dar como resultado un patrimonio neto bajo, o incluso negativo, mientras que ganar menos pero mantener poca deuda y algo de ahorro e inversión puede dar un patrimonio neto más saludable. Calcularlo de forma periódica —por ejemplo, una vez al año— ayuda a ver la evolución real de tus finanzas más allá de lo que refleja tu nómina mes a mes.
También resulta útil como referencia a la hora de fijar objetivos financieros propios, como saber si tu fondo de emergencia supone una parte razonable de tu patrimonio o si tus deudas están creciendo a un ritmo más rápido que tus activos.
Errores comunes sobre el patrimonio neto
"Mi patrimonio neto es lo mismo que mi salario." No: el salario es un flujo de ingresos periódico, mientras que el patrimonio neto es una fotografía acumulada de lo que posees menos lo que debes en un momento dado.
"Si tengo una hipoteca, mi patrimonio neto es negativo." No necesariamente: depende de cuánto valga la vivienda frente a lo que queda pendiente de pagar; si el valor de la vivienda supera la deuda pendiente, esa diferencia suma a tu patrimonio neto en lugar de restar.
"Solo tiene sentido calcular el patrimonio neto si tienes mucho dinero." Es útil para cualquier persona, precisamente porque ayuda a ver con claridad la evolución de tus finanzas, con independencia del nivel de ingresos o patrimonio que tengas en cada momento.
Preguntas frecuentes
¿Qué se considera un activo dentro del patrimonio neto?
Cualquier bien con valor económico que poseas: dinero en cuentas, inversiones, una vivienda, un vehículo u otros bienes que podrías, en principio, convertir en dinero si lo necesitaras.
¿Qué se considera un pasivo dentro del patrimonio neto?
Cualquier deuda pendiente de devolver: una hipoteca, un préstamo personal, el saldo pendiente de una tarjeta de crédito u otras cantidades que debas a terceros.
¿Puede ser negativo el patrimonio neto?
Sí, ocurre cuando el valor total de tus deudas supera al valor total de tus activos, algo relativamente habitual en determinadas etapas de la vida, como al empezar a pagar una hipoteca o unos estudios.
¿Con qué frecuencia conviene calcular el patrimonio neto?
No existe una regla fija, pero muchas personas lo revisan una vez al año, o cada vez que se produce un cambio importante en sus finanzas, como comprar una vivienda o cancelar una deuda relevante.