Qué es el crowdfunding y cómo funciona
El crowdfunding es una forma de reunir dinero para un proyecto a través de las aportaciones de muchas personas distintas, normalmente mediante una plataforma en internet. Te explicamos sus principales modalidades y qué debes tener en cuenta antes de participar.
El crowdfunding, o financiación colectiva, es una forma de reunir dinero para un proyecto a través de aportaciones de muchas personas distintas, normalmente a través de una plataforma en internet, en lugar de depender de un único inversor o de un préstamo bancario tradicional.
¿Qué es el crowdfunding?
El crowdfunding consiste en presentar un proyecto —puede ser un producto, una idea de negocio, una causa social o una obra creativa— en una plataforma específica, y pedir a un gran número de personas que aporten, cada una, una cantidad de dinero relativamente pequeña para ayudar a financiarlo. La suma de todas esas pequeñas aportaciones puede llegar a cubrir el capital necesario para sacar adelante el proyecto.
Es como pasar el sombrero entre mucha gente para reunir el dinero de un proyecto común, en lugar de pedírselo todo a una única persona: cada uno aporta lo que quiere o puede, y entre todos se reúne la cantidad necesaria.
¿Cómo funciona?
- Crowdfunding de recompensa: a cambio de su aportación, quien participa recibe algún tipo de recompensa no monetaria, como el propio producto financiado una vez esté listo, o algún otro obsequio relacionado con el proyecto.
- Crowdfunding de donación: quien aporta dinero lo hace sin esperar nada material a cambio, normalmente para causas sociales o solidarias.
- Crowdfunding de inversión (equity): a cambio de su aportación, el participante recibe una pequeña parte del capital de la empresa o el proyecto financiado, de forma parecida a comprar acciones de una startup.
- Crowdlending: el dinero aportado funciona como un préstamo al proyecto o a la empresa, que se compromete a devolverlo con un interés pactado, en lugar de entregar una recompensa o una parte del capital.
Supongamos un proyecto hipotético que necesita reunir 20.000 euros para desarrollar un producto. A través de una plataforma de crowdfunding de recompensa, 500 personas hipotéticas deciden aportar una media de 40 euros cada una, alcanzando así los 20.000 euros necesarios. A cambio de su aportación, cada una de esas personas recibiría, por ejemplo, una unidad del producto una vez estuviera fabricado, en lugar de una devolución en efectivo.
¿Cómo te afecta en el día a día?
Como emprendedor o creador, el crowdfunding puede ofrecer una vía para financiar un proyecto sin depender únicamente de un banco o de un inversor único, y además sirve como forma de comprobar si existe interés real por parte del público antes de lanzar definitivamente un producto o una idea. Como participante, permite apoyar proyectos que te interesan con aportaciones relativamente pequeñas, ya sea a cambio de una recompensa, de una parte del negocio o simplemente por el propio interés de contribuir a que salga adelante.
Conviene tener en cuenta que no todos los proyectos financiados a través de crowdfunding llegan a completarse con éxito, y que, en el caso del crowdfunding de inversión o de préstamo, existe el riesgo de que el proyecto no genere el resultado esperado, de forma parecida a otras formas de inversión o financiación.
Ideas equivocadas sobre el crowdfunding
"El crowdfunding siempre implica invertir y esperar una rentabilidad." No: existen distintas modalidades, y en muchas de ellas —como el crowdfunding de recompensa o de donación— no se busca ni se ofrece ninguna rentabilidad económica a cambio de la aportación.
"Cualquier proyecto que pide crowdfunding consigue financiarse." No: muchos proyectos no llegan a alcanzar el objetivo de financiación marcado, y en algunas plataformas, si no se alcanza esa cifra, las aportaciones se devuelven a quienes las hicieron.
"El crowdfunding de inversión no tiene ningún riesgo." Al igual que otras formas de invertir en proyectos o empresas nuevas, conlleva el riesgo de que el negocio no funcione como se esperaba, e incluso de perder parte o la totalidad de lo aportado.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipos de crowdfunding existen?
Los más habituales son el de recompensa (se recibe un producto u obsequio a cambio), el de donación (sin nada a cambio), el de inversión o equity (se recibe una parte del capital del proyecto) y el crowdlending (funciona como un préstamo con interés).
¿Qué pasa si un proyecto de crowdfunding no llega a su objetivo de financiación?
Depende de la plataforma y del modelo utilizado: en muchos casos, si no se alcanza el objetivo marcado, las aportaciones recibidas se devuelven a quienes las realizaron.
¿El crowdfunding de inversión tiene riesgo?
Sí, conlleva un riesgo parecido al de invertir en cualquier proyecto o empresa nueva, incluida la posibilidad de que el negocio no salga adelante y se pierda parte o la totalidad de lo aportado.
¿Necesito ser un inversor profesional para participar en crowdfunding?
No necesariamente, aunque según el tipo de crowdfunding y la normativa de cada país, pueden existir límites o requisitos concretos para participar en determinadas modalidades, especialmente en las de inversión.
¿El crowdfunding solo sirve para financiar productos tecnológicos?
No: se utiliza para financiar todo tipo de proyectos, desde productos y negocios hasta obras creativas, causas sociales o iniciativas solidarias, según la plataforma y la comunidad a la que se dirijan.