El Euríbor arranca agosto en el 2,927% tras el máximo anual marcado en julio, con la hipoteca media ya casi 850 euros más cara al año
El índice hipotecario de referencia cede ligeramente en sus primeras sesiones del mes, pero parte de un nivel elevado después de que julio cerrara con la media más alta de todo 2026, encareciendo de forma notable la revisión de las hipotecas variables.
Un arranque de mes con ligero respiro, pero sobre una base elevada
El Euríbor a 12 meses, la referencia que marca el coste de la mayoría de hipotecas variables en España, se situó este miércoles 5 de agosto en un valor diario del 2,927%, 0,012 puntos por debajo de la sesión anterior. Con apenas dos días de cotización, la media mensual provisional de agosto se sitúa en el 2,939%, aunque esta cifra todavía es poco representativa al estar calculada sobre muy pocas sesiones. El punto de partida, en cualquier caso, es elevado: julio cerró con una media del 2,850%, el registro más alto de todo 2026, tras un mes marcado por la persistencia de la inflación derivada del conflicto en Oriente Medio.
La comparación interanual sigue siendo el dato que más preocupa a los hipotecados: en agosto de 2025 la media del Euríbor se situó en el 2,114%, por lo que el nivel actual de agosto implica un incremento de 0,825 puntos porcentuales. Respecto a febrero de 2026, cuando la media mensual fue del 2,221%, el índice acumula una subida de 0,718 puntos en solo seis meses.
El impacto en la cuota de la hipoteca media
Para una hipoteca de 167.000 euros a 25 años con un diferencial de Euríbor + 0,75% —el perfil habitual según datos del INE—, formalizar el préstamo con los datos de agosto de 2026 supondría una cuota mensual de aproximadamente 853,06 euros. Si la revisión es anual y el hipotecado firmó hace justo un año, el ajuste se traduce en un encarecimiento de unos 70 euros al mes, cerca de 844 euros más al año. Para quienes tienen revisión semestral, el aumento ronda los 63 euros mensuales, unos 375 euros adicionales en el semestre.
La banca central, en el centro de las miradas
La Reserva Federal de Estados Unidos optó a finales de julio por congelar los tipos de interés por quinto encuentro consecutivo, aplazando una posible subida a la reunión de septiembre, mientras el Banco Central Europeo mantiene también su política sin cambios desde el pasado mes de julio. Con el petróleo cediendo terreno ante las expectativas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán sobre el Estrecho de Ormuz, buena parte de los analistas confía en que la presión inflacionista pueda moderarse en las próximas semanas, lo que podría trasladarse, con cierto retraso, a una estabilización del propio Euríbor.