España liderará la subida del precio de la vivienda en Europa durante los próximos tres años, según S&P Global Ratings
La agencia de calificación prevé un encarecimiento del 9,1% en 2026, la segunda mayor subida del continente, y sitúa al mercado español a la cabeza de Europa entre 2027 y 2029, en un contexto en el que la hipoteca ya absorbe más del 38% del salario de los jóvenes.
La segunda mayor subida de Europa este año, y la primera a partir de 2027
El precio de la vivienda en España se encarecerá un 9,1% en 2026, más del doble de la media europea, según las últimas previsiones de S&P Global Ratings para el mercado inmobiliario del continente. Solo Portugal registrará una subida mayor este año, del 10%, mientras que la media de los doce países europeos analizados por la agencia se situará en torno al 4%, con una moderación hasta el 3% prevista para 2027. Pero las malas noticias para quienes buscan comprar vivienda en España no terminan ahí: S&P sitúa al país a la cabeza de Europa en el encarecimiento de la vivienda durante los tres ejercicios siguientes, con subidas del 7,4% en 2027, el 6,2% en 2028 y el 5,4% en 2029, por delante de mercados como Polonia o el propio Portugal.
La agencia atribuye este desacople al fuerte dinamismo del mercado laboral español, al crecimiento de los salarios y a la llegada de inmigración, factores que han reforzado la capacidad de compra de los hogares en un contexto de oferta de vivienda claramente insuficiente. La inversión en vivienda residencial permanece prácticamente estancada desde comienzos de 2019, mientras que las trabas administrativas siguen ralentizando la aprobación y ejecución de nuevos desarrollos, según el informe.
Los jóvenes, los más afectados por la escalada de precios
El impacto de esta tendencia ya se refleja en el bolsillo de los hogares más jóvenes: según los últimos datos disponibles, las personas de entre 25 y 34 años destinan más del 38% de su salario al pago de la hipoteca, un porcentaje muy por encima de los niveles recomendados de esfuerzo financiero, que sitúan el umbral prudente en torno al 30-35% de la renta disponible. La combinación de precios al alza, salarios que no siempre crecen al mismo ritmo y unas condiciones de financiación más exigentes complica cada vez más el acceso a la vivienda para las generaciones más jóvenes.
Un problema que se prolongará, según los analistas
S&P Global Ratings no ve visos de que la tendencia se revierta a corto plazo. La firma prevé que la combinación de un mercado laboral extraordinariamente sólido y una oferta insuficiente seguirá alimentando la espiral de encarecimiento en los próximos años, lo que obligará a los compradores, especialmente a los más jóvenes, a comparar cuidadosamente las ofertas hipotecarias disponibles y a planificar con más antelación cualquier decisión de compra.