El Euríbor modera ligeramente su avance y la media de julio se estabiliza en el entorno del 2,845%
El índice encadena su tercera bajada diaria consecutiva, aunque la media mensual se mantiene por encima del cierre de junio, dejando la revisión de las hipotecas variables más cara que hace un año.
Tres bajadas diarias seguidas, pero la media aguanta en máximos del mes
El Euríbor a 12 meses, la referencia que marca el coste de la mayoría de hipotecas variables en España, se situó este jueves 30 de julio en un valor diario del 2,941%, encadenando su tercera bajada diaria consecutiva, con un descenso acumulado de apenas unas milésimas en las últimas sesiones. La media mensual provisional de julio se sitúa en el 2,845%, prácticamente estable respecto al dato de ayer y ligeramente por encima del 2,798% con el que cerró junio. Con solo un día de cotización por delante para cerrar el mes, todo apunta a que julio cerrará con una media cercana a esa cifra.
La comparación interanual sigue siendo el dato que más preocupa a los hipotecados: en julio de 2025 la media del Euríbor se situó en el 2,079%, por lo que el nivel actual implica un incremento de 0,761 puntos porcentuales. Respecto a enero de 2026, cuando la media mensual fue del 2,245%, el índice acumula una subida de 0,595 puntos.
El impacto en la cuota de la hipoteca media
Para una hipoteca de 167.000 euros a 25 años con un diferencial de Euríbor + 0,75% —el perfil habitual según datos del INE—, formalizar el préstamo con los datos de julio de 2026 supondría una cuota mensual de aproximadamente 844 euros. Si la revisión es anual, el nuevo valor del Euríbor hará que la cuota suba alrededor de 65 euros al mes, unos 775 euros más al año. Para quienes tienen revisión semestral, el cambio se traduce en un aumento de unos 52 euros mensuales, cerca de 310 euros en el semestre.
La Fed y el petróleo, los próximos factores a vigilar
Tras la decisión de la Reserva Federal de mantener sus tipos sin cambios, aunque con una votación dividida, y con el Banco Central Europeo también en pausa desde el pasado 23 de julio, el rumbo del Euríbor en las próximas semanas dependerá en gran medida de la evolución del precio del petróleo. La reanudación de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, que ya ha llevado al Brent a corregir con fuerza desde sus máximos, podría aliviar las presiones inflacionistas y, con ellas, el propio índice hipotecario.