Microsoft dispara su acción con un trimestre de triple superación en Azure, mientras Meta se hunde un 7% pese a batir ingresos
Los resultados del segundo trimestre de las grandes tecnológicas dejan un mercado dividido: la nube de Microsoft convence a los inversores, pero la elevada previsión de gasto en inteligencia artificial de Meta genera dudas sobre su rentabilidad futura.
Microsoft convence con Azure y una cartera de pedidos disparada
Microsoft publicó tras el cierre de Wall Street del miércoles 29 de julio los resultados del cuarto trimestre de su año fiscal 2026, con lo que varios analistas han calificado como una "triple superación": los ingresos, el beneficio y el crecimiento de Azure batieron las expectativas del mercado. Tras conocerse la noticia, las acciones de la compañía llegaron a subir más de un 9% en las operaciones posteriores al cierre, con la atención puesta especialmente en el disparo del 84% de su cartera de pedidos comercial pendiente de ejecución (RPO), una cifra que refuerza la confianza inversora en la sostenibilidad futura del negocio de nube e inteligencia artificial.
Meta bate ingresos, pero el mercado castiga su previsión de capex
Meta Platforms, que presentó sus cuentas del segundo trimestre el mismo miércoles, registró unos ingresos de 60.801 millones de dólares, un 28% más que un año antes y ligeramente por encima de los 60.170 millones que esperaba el consenso. El negocio publicitario mostró fortaleza tanto en volumen como en precio, con un incremento del 14% interanual en las impresiones publicitarias de su familia de aplicaciones y una subida del 12% en el precio medio por anuncio. Pese a estas cifras, las acciones de Meta se desplomaron más de un 7% en las operaciones posteriores al cierre, hasta los 541,44 dólares, arrastradas por el aumento de su previsión de gasto de capital, que la compañía sitúa ahora entre 125.000 y 145.000 millones de dólares para el año.
Un patrón que ya se había visto la semana anterior
El contraste entre buenos resultados y castigo bursátil no es nuevo: la semana pasada, Alphabet cayó un 7% y Tesla un 14,5% tras presentar sus propias cuentas, pese a superar ambas las estimaciones de ingresos, precisamente por el aumento en sus proyecciones de gasto de capital. El mercado parece haber entrado en una fase en la que ya no basta con crecer: los inversores exigen certezas sobre cuándo y cómo se rentabilizarán las inversiones multimillonarias en infraestructura de inteligencia artificial.