El Euríbor sube al 2,802% en julio y encarece ya la hipoteca media en más de 700 euros al año, con la vista puesta en el BCE de mañana
La media mensual del índice se aleja de la moderación de principios de mes y se sitúa muy cerca del cierre de junio, mientras los hipotecados esperan la decisión del Banco Central Europeo de este jueves.
La media de julio se resiste a bajar
El Euríbor a 12 meses, la referencia que marca el coste de la mayoría de hipotecas variables en España, se situó el 21 de julio en un valor diario del 2,839%, con una media mensual provisional para julio que ya alcanza el 2,802%. Con 15 días de cotización acumulados en el mes, el índice se aleja de la moderación que se había apuntado a comienzos de julio y se acerca de nuevo al 2,798% con el que cerró junio, lo que sugiere que este mes podría cerrar prácticamente en línea con el anterior, o incluso ligeramente por encima.
La comparación con hace un año sigue siendo el dato que más preocupa a los hipotecados: en julio de 2025 la media del Euríbor se situó en el 2,079%, por lo que el nivel actual implica un incremento de 0,723 puntos porcentuales. Respecto a enero de 2026, cuando la media mensual fue del 2,245%, el índice acumula una subida de 0,557 puntos.
El impacto en la cuota de la hipoteca media
Para una hipoteca de 167.000 euros a 25 años con un diferencial de Euríbor + 0,75%, formalizar el préstamo con los datos de julio de 2026 supondría una cuota mensual de aproximadamente 840,71 euros. Si la revisión es anual y el hipotecado firmó hace justo un año, el ajuste se traduce en un encarecimiento de unos 61 euros al mes, cerca de 735 euros más al año. Para quienes tienen revisión semestral, el aumento ronda los 48 euros mensuales, unos 290 euros adicionales en el semestre.
La cita que puede mover el índice: el BCE de mañana
La atención de los hipotecados se centra ahora en la reunión del Banco Central Europeo de este jueves 23 de julio. El consenso mayoritario apunta a que la institución mantendrá los tipos sin cambios, lo que podría ofrecer cierta estabilidad al Euríbor en las próximas semanas. Sin embargo, el mensaje que transmita Christine Lagarde sobre la posibilidad de una nueva subida en septiembre, condicionada por la evolución del conflicto en Oriente Próximo y el precio de la energía, será determinante para saber si el actual respiro es solo temporal.