La inflación de la eurozona cae al 2,8% en junio y España sigue siendo la más alta
El BCE descarta subir tipos en julio, aunque el ala más dura del Consejo de Gobierno sigue pidiendo nuevos incrementos
Un respiro impulsado por la energía
La inflación de la eurozona cayó cuatro décimas en junio, hasta el 2,8 por ciento, gracias a la relajación de los precios de la energía tras el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, según el dato adelantado por Eurostat recogido por El Español. La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles como la energía y los alimentos, también retrocedió, situándose en el 2,4 por ciento, mientras que los servicios moderaron su avance del 3,5 al 3,2 por ciento y los alimentos, el alcohol y el tabaco pasaron del 1,9 al 1,6 por ciento.
Por componentes, la energía siguió siendo el principal motor de la inflación en junio, aunque moderó de forma notable su avance, del 10,8 al 8,7 por ciento, un descenso que refleja la progresiva normalización de los mercados de crudo y gas tras meses de tensión provocados por el conflicto en Oriente Próximo.
España, a la cabeza de las grandes economías del euro
Entre las cuatro grandes economías de la eurozona, España sigue siendo la que registra la inflación más elevada, con un 3,6 por ciento, muy por encima de la media europea. Le sigue Italia, donde el índice se moderó una décima hasta el 3,1 por ciento, mientras que Alemania bajó tres décimas hasta el 2,4 por ciento y Francia volvió a situarse entre los países con menor inflación de la zona euro, al reducir su tasa del 2,8 al 2 por ciento.
Lagarde aleja una nueva subida de tipos en julio
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha aprovechado su intervención en el foro de Sintra para defender la subida de un cuarto de punto que el BCE aprobó en junio, que dejó los tipos de referencia en el 2,25 por ciento, al tiempo que ha alejado las perspectivas de un nuevo incremento en la reunión del Consejo de Gobierno prevista para el 23 de julio. Lagarde ha negado que el movimiento de junio respondiera a una lógica de "subida preventiva" o "de seguro", explicando que los análisis del banco central mostraban que mantener los tipos sin cambios habría dejado la inflación por encima del 2 por ciento tanto en 2027 como en 2028.
Un Consejo de Gobierno dividido
Pese al mensaje de calma de la presidenta, el ala más dura del Consejo de Gobierno del BCE, encabezada por la alemana Isabel Schnabel, continúa defendiendo que serán necesarios nuevos aumentos del precio del dinero para contener el impacto inflacionista derivado del conflicto en Oriente Próximo. Lagarde, por su parte, ha insistido en que no ve necesaria una respuesta tan contundente como la que aplicó el BCE tras la invasión rusa de Ucrania, cuando el banco central encadenó diez subidas consecutivas de tipos por un total de 450 puntos básicos.
Qué significa para España
Para la economía española, el dato de junio supone un alivio parcial, aunque la brecha con el resto de las grandes economías del euro sigue siendo significativa. Con una inflación 0,8 puntos por encima de la media de la eurozona, España continúa siendo el país donde el encarecimiento de la energía y de los servicios más se ha trasladado a los precios finales, un factor que seguirá condicionando tanto el debate en Fráncfort como las decisiones de gasto de los hogares españoles durante los próximos meses.