La OCDE confirma a España entre los motores de Europa, pero advierte de una inflación todavía demasiado alta
El crecimiento mejora, sí, pero el encarecimiento de la energía sigue amenazando el poder adquisitivo y la estabilidad de precios.
<h2>España crece más que sus socios, pero no sin coste</h2>
<p>La última revisión de la OCDE vuelve a situar a España entre las economías grandes con mejor comportamiento de Europa. El organismo eleva la previsión de crecimiento del PIB al 2,2% en 2026, un dato que confirma una fortaleza relativa frente a Alemania, Francia e Italia. Pero esa mejora no llega sola: la misma institución advierte de que la inflación puede subir hasta el 3,3%.</p>
<p>La lectura macroeconómica es clara. España sigue creciendo gracias al consumo privado, la inversión y el apoyo de los fondos europeos, pero el viento favorable convive con una presión de precios todavía fuerte. Y cuando la energía tensiona la cesta de precios, el crecimiento pierde parte de su efecto positivo sobre el bienestar de los hogares.</p>
<h2>La energía vuelve a ser la variable crítica</h2>
<p>El problema no es únicamente el dato puntual de inflación. Lo que preocupa a economistas y mercados es la persistencia. Si la energía continúa encareciéndose, el traslado a transporte, industria y servicios puede prolongar la presión sobre precios durante más tiempo del que se esperaba. Eso complica tanto la política monetaria como la política fiscal.</p>
<p>Además, una inflación más pegajosa reduce el margen de mejora del poder adquisitivo. Aunque el PIB avance, muchas familias pueden seguir percibiendo la economía como tensa si la factura de la luz, el gas o la cesta de la compra absorben parte del aumento de ingresos. La distancia entre crecimiento estadístico y bienestar real sigue siendo uno de los grandes temas de 2026.</p>