El boom de deuda de las grandes tecnológicas de IA amenaza con presionar aún más los bonos del Tesoro estadounidense, advierte el IIF
Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle han captado 157.000 millones de dólares en bonos hasta agosto para financiar su carrera armamentística en infraestructura de inteligencia artificial, un volumen que equivale a un tercio de todo su gasto de capital del último año.
Las grandes tecnológicas, convertidas en gigantes de la deuda
El auge de la inversión en inteligencia artificial se ha transformado en un nuevo y poderoso demandante de ahorro a largo plazo, capaz de ejercer una presión alcista adicional sobre los tipos de interés reales, incluso si los precios relativos de los bonos se mantienen estables. Así lo advierte el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), que ha puesto el foco en el comportamiento financiero de cinco de las compañías tecnológicas más intensivas en capital: Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle, que en conjunto han captado 157.000 millones de dólares mediante la emisión de bonos senior denominados en dólares hasta agosto de 2026.
El cambio no se observa únicamente en el volumen total de deuda emitida, sino también en su peso relativo dentro de la financiación de estas compañías: durante los doce meses transcurridos hasta junio de 2026, estas cinco empresas emitieron 188.000 millones de dólares en bonos denominados en dólares, una cifra equivalente a aproximadamente un tercio de los 566.000 millones de dólares que destinaron en conjunto a gasto de capital en ese mismo periodo, principalmente para la construcción de centros de datos e infraestructura de inteligencia artificial.
Un cambio de modelo con implicaciones para todo el mercado de renta fija
Hasta hace relativamente poco tiempo, buena parte de estas compañías financiaban su expansión fundamentalmente con el flujo de caja generado por sus propios negocios. El giro hacia una financiación cada vez más dependiente de la emisión de deuda, señala el IIF, introduce un nuevo factor de presión sobre un mercado de bonos del Tesoro estadounidense que ya afronta un contexto de tipos elevados y una oferta fiscal considerable por parte del propio Gobierno de Estados Unidos. La combinación de ambos fenómenos —el apetito del Tesoro por financiarse y el de las grandes tecnológicas por levantar infraestructura de inteligencia artificial— podría mantener elevada la rentabilidad de la deuda a largo plazo durante un periodo prolongado.
Amazon estudiaría transferir chips de Nvidia por 8.000 millones de dólares
En paralelo a este debate sobre la financiación del sector, el Financial Times ha informado de que Amazon estudiaría transferir unos 8.000 millones de dólares en chips de Nvidia a otra entidad, un movimiento que, de confirmarse, ilustraría la creciente complejidad de las estructuras financieras y contractuales que las grandes tecnológicas están empleando para gestionar el coste y la depreciación de su creciente parque de procesadores gráficos, en plena carrera por la capacidad de cómputo necesaria para entrenar y ejecutar los modelos de inteligencia artificial más avanzados.