Fed, Banco de Inglaterra y Banco de Japón protagonizan la semana más intensa del año en política monetaria
La Reserva Federal sube tipos por primera vez en tres años hasta el 3,75%-4,00%, el Banco de Inglaterra mantiene el 3,75% con un tono cada vez más dividido, y el Banco de Japón eleva su tipo al nivel más alto en 31 años pese a las dudas internas.
La Fed rompe tres años de pausa
La Reserva Federal de Estados Unidos elevó el pasado 16 de septiembre su rango objetivo de tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el 3,75%-4,00%, su primera subida en tres años. El banco central estadounidense considera que la actividad económica del país sigue expandiéndose a un ritmo sólido y que la inflación permanece elevada, tras un IPC de agosto que mostró un aumento de la inflación subyacente del 0,3% mensual, por encima del 0,2% esperado. Las nuevas proyecciones del comité apuntan a que el endurecimiento podría continuar: 16 de los 18 responsables de política monetaria contemplan al menos otra subida antes de que termine 2026, con el rango objetivo pudiendo alcanzar el 4,00%-4,25% a finales de año. El rendimiento del bono del Tesoro a diez años llegó a superar el 5% por primera vez desde 2007, antes de moderarse hasta el entorno del 4,94%.
El Banco de Inglaterra se mantiene cauto, pero con fisuras internas
El Banco de Inglaterra decidió el jueves mantener su tipo de referencia sin cambios en el 3,75%, por sexta reunión consecutiva, pese a que la inflación británica aumentó del 2,9% en julio al 3,1% en agosto, su nivel más alto en cinco meses. La decisión, sin embargo, no fue unánime: tres de los nueve miembros del comité votaron a favor de subir los tipos hasta el 4,00%, un reflejo de la creciente división interna sobre el rumbo a seguir. Analistas de Barclays prevén ya una subida de 25 puntos básicos en noviembre, mientras Deutsche Bank considera que el comité seguirá mostrándose relativamente cauto en comparación con otros grandes bancos centrales.
Japón sube tipos al nivel más alto en tres décadas
El Banco de Japón cerró esta intensa semana monetaria elevando el viernes su tipo de interés de referencia un cuarto de punto, hasta el 1,25%, su nivel más alto en unos 31 años. La decisión se aprobó por una ajustada votación de 7 a 2, con los consejeros Toichiro Asada y Ayano Sato oponiéndose por sus dudas sobre la sostenibilidad de la recuperación económica japonesa y la persistencia de una inflación todavía por debajo del objetivo del 2%. Pese a la subida, el yen se debilitó con fuerza hasta niveles de 157,20 unidades por dólar, en una reacción de "comprar con el rumor, vender con la noticia" que sorprendió a buena parte del mercado. El BCE, por su parte, ya había situado su facilidad de depósito en el 2,50% tras su reunión del pasado 10 de septiembre.