El paro baja de 2,5 millones de personas en el segundo trimestre y el empleo marca un récord histórico de 22,78 millones de ocupados
La Encuesta de Población Activa confirma una caída del desempleo de 213.300 personas, aunque los economistas abren el debate sobre la calidad de un empleo cada vez más apoyado en la inmigración y el pluriempleo.
Mínimos de paro y máximos de ocupación
El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó este martes la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre, con un dato que confirma la resiliencia del mercado laboral español: el número de parados bajó en 213.300 personas, un descenso del 7,87% respecto al trimestre anterior, hasta situarse en 2.495.300 desempleados, con lo que la tasa de paro se reduce hasta el 9,9%. Se trata, sin embargo, del menor descenso del paro para un segundo trimestre desde 2021, cuando bajó en 117.000 personas.
La ocupación, por su parte, alcanzó un máximo histórico de 22.779.000 personas, tras sumar 486.000 ocupados en el trimestre, superando el anterior récord de 22,46 millones registrado al cierre de 2025. En términos desestacionalizados —el cálculo que mejor refleja la tendencia de fondo, según ha señalado el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa—, la ocupación creció un 0,54% (122.000 personas), acelerando frente al 0,44% del primer trimestre. En el conjunto del último año, el empleo ha aumentado en más de 510.000 personas.
El debate sobre la calidad del empleo
Detrás de las buenas cifras generales, varios economistas han señalado matices relevantes. El crecimiento del empleo sigue apoyándose de forma notable en el sector privado —con 571.900 asalariados indefinidos más en el último año— y en sectores tradicionales como la hostelería, el turismo y el comercio. La tasa de temporalidad se sitúa en el 15% del total, aunque desciende hasta el 12,3% en el sector privado. Otro dato que ha alimentado el debate es el del subempleo: 1.668.800 personas, el 7% de los ocupados, desean trabajar más horas de las que efectivamente realizan, de las cuales el 62% cuenta con un contrato indefinido y el 30% con uno temporal.
Una recuperación que convive con la cautela
Algunos análisis advierten de que buena parte del avance del empleo se explica por el impulso de la inmigración y el pluriempleo, más que por una mejora estructural de la productividad, en un contexto de tipos de interés que han permanecido bajos durante buena parte del ciclo y de un fuerte estímulo fiscal. La combinación de mínimos históricos de paro con una tasa de subempleo relevante y una productividad que encadena varios trimestres de tasas negativas interanuales seguirá siendo, previsiblemente, uno de los grandes debates económicos del segundo semestre.