La Fed mantiene tipos en 3,50-3,75% en el debut de Kevin Warsh y Wall Street cae un 1% ante un dot plot más hawkish de lo esperado
El nuevo presidente de la Reserva Federal elevó la previsión de inflación PCE para 2026 al 3,6%, seis décimas por encima de marzo, y nueve miembros del FOMC ya apuntan a subidas de tipos antes de fin de año
<h2>Warsh debuta con un mensaje más duro de lo esperado</h2>
<p>La primera reunión del <strong>Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC)</strong> presidida por <strong>Kevin Warsh</strong> ha dejado exactamente lo que los mercados más temían: tipos sin cambios —mantenidos en el rango del <strong>3,50-3,75%</strong>— pero acompañados de un cuadro macroeconómico más restrictivo que el de marzo y un dot plot que introduce la posibilidad de <strong>subidas de tipos</strong> antes de fin de 2026. Wall Street respondió con caídas del 1% en el S&P 500, con Meta y Charter liderando las pérdidas en el Nasdaq.</p>
<p>La decisión de mantener tipos era ampliamente descontada. La sorpresa llegó con los números. La Fed elevó su previsión para el índice de precios PCE —la medida de inflación preferida del banco central— hasta el <strong>3,6%</strong> para el cierre de 2026, seis décimas por encima de lo anticipado en marzo. La inflación subyacente también sube en las proyecciones, hasta el 3,3%. El mensaje implícito es claro: el regreso al objetivo del 2% se retrasa, y la Fed no tiene prisa para recortar.</p>
<h2>El dato más impactante: nueve miembros apuntan a subidas</h2>
<p>En el dot plot —el gráfico anónimo donde cada miembro del FOMC indica su previsión para los tipos— la novedad más relevante es que <strong>nueve de los dieciocho participantes</strong> que presentaron proyecciones señalaron que subirían tipos antes de que acabe el año. No es una mayoría, pero es una señal clara de que el consenso dentro del comité ha virado hacia una posición más restrictiva de lo que el mercado descontaba en las últimas semanas.</p>
<p>Warsh, como es su costumbre según informes de prensa, optó por no participar en las proyecciones del dot plot —una posición coherente con su conocido escepticismo hacia las herramientas de forecasting de la Fed. Su debut en la rueda de prensa fue valorado positivamente por los analistas en términos de claridad y firmeza, aunque el tono general fue más hawkish de lo que algunos participantes de mercado esperaban.</p>
<h2>El contexto: el acuerdo con Irán y su efecto en la inflación</h2>
<p>El anuncio del acuerdo de paz entre <strong>EE.UU. e Irán</strong>, con la reapertura del estrecho de Ormuz prevista para esta semana en Ginebra, añade una variable que la Fed no pudo incorporar completamente en sus proyecciones de junio. Si la caída del precio del petróleo —el Brent cedió un 5% en la sesión del lunes— se mantiene, el efecto desinflacionario podría cambiar el escenario para la reunión de septiembre. Varios analistas señalan que el acuerdo podría convertir en extemporánea la postura hawkish de los nueve miembros del FOMC en cuestión de semanas.</p>
<h2>Implicaciones para el inversor español</h2>
<p>El Ibex 35, que cerró el lunes en máximos históricos por encima de los 19.000 puntos al calor del acuerdo iraní, cedió terreno el miércoles tras la decisión de la Fed. La correlación entre la política monetaria americana y los mercados europeos sigue siendo alta: una Fed más restrictiva de lo esperado fortalece el dólar, presiona a los mercados emergentes y reduce el apetito global por el riesgo. Para el inversor español con exposición a renta variable, la semana de los bancos centrales aconseja cautela y esperar a que el panorama se aclare tras la firma del acuerdo con Irán el viernes.</p>