El Ibex 35 cierra con vaivenes en los 19.241 puntos mientras Wall Street digiere ventas minoristas y desempleo mejores de lo esperado en EE. UU.
La sesión del 16 de julio deja un mercado español dubitativo, con el petróleo Brent replegándose desde los máximos y un fuerte repunte de la actividad manufacturera de Filadelfia.
Sesión de ida y vuelta en el Ibex 35
El selectivo español ha protagonizado este jueves 16 de julio una jornada errática, con más vaivenes que tendencia clara. El índice llegó a abrir con una subida del 0,13%, rozando los 19.300 puntos, para después ceder terreno hasta marcar un mínimo intradía en los 19.100 puntos. Finalmente, el Ibex 35 ha cerrado con una caída del 0,18%, es decir, 32 puntos menos que en la sesión anterior, situándose en los 19.241 puntos. La falta de volumen de contratación ha sido una constante durante toda la jornada.
Entre los valores que mejor se han comportado destacan Grifols (+1,33%), Repsol (+1,32%) y Acerinox (+1,01%). En el lado opuesto, los más penalizados han sido Solaria (-2,89%), ACS (-1,58%) y ArcelorMittal (-1,33%). El resto de bolsas europeas ha replicado el tono negativo, con caídas moderadas generalizadas.
Wall Street sorprende con las ventas minoristas y el desempleo
A las 14:30, hora española, se han conocido dos datos determinantes para las expectativas sobre la Reserva Federal: las ventas minoristas de junio en Estados Unidos han batido las previsiones y las peticiones semanales de subsidio por desempleo han caído de forma inesperada. A esto se suma un fuerte repunte de la actividad manufacturera de Filadelfia en julio, en conjunto una batería de datos que apunta a una economía estadounidense más resistente de lo que anticipaba el consenso. El S&P 500 había cerrado la sesión del martes con un avance del 0,38%, hasta los 7.572,40 puntos, ofreciendo un colchón de confianza a los mercados europeos.
El petróleo Brent se repliega desde los máximos por el Estrecho de Ormuz
El crudo Brent ha retrocedido cerca de un 0,5% hasta situarse en los 84,53 dólares por barril, después de haber llegado a tocar los 85,65 dólares en la sesión asiática. La evolución del precio del petróleo sigue marcada por la tensión geopolítica en el Estrecho de Ormuz, un factor que continúa condicionando tanto la inflación como la política monetaria a ambos lados del Atlántico.